La diabetes

Quiste posnecrótico del páncreas: ¿cómo realizar el drenaje?

Como resultado de una lesión pancreática, o como resultado de un proceso inflamatorio que puede desarrollarse en este órgano, pueden aparecer quistes pancreáticos post-necróticos. Se desarrollan directamente en el parénquima del órgano, tienen paredes que los limitan de otras partes del órgano. Generalmente hay fluido dentro de la formación.

El diagnóstico de la educación solo es posible con la ayuda de un equipo especial. Pero hay ciertos síntomas que pueden indicar la presencia de quistes dentro del órgano anterior.

Los síntomas pueden variar, dependiendo del tamaño de los quistes, su localización y las razones de la formación. A veces puede ser la sensación habitual de incomodidad, pero más a menudo, el paciente siente un dolor bastante intenso. Los síntomas de dolor se producen como resultado del hecho de que la formación aprieta los órganos vecinos.

Esta enfermedad se trata exclusivamente con la ayuda de una intervención quirúrgica, el drenaje pancreático se utiliza para este fin. Con menos frecuencia, pueden realizar una resección de una parte del órgano en la que se revela la presencia de formaciones quísticas.

Antes de realizar tal intervención, debe examinar cuidadosamente al paciente. El paciente es remitido a una ecografía, resonancia magnética o tomografía computarizada y CPRE.

¿Qué necesitas saber sobre el diagnóstico?

Cuando se forma un quiste, comienza la necrosis tisular, lo que contribuye a la aparición de una masa granular y la acumulación de la secreción pancreática.

Existen dos tipos de formaciones quísticas: congénitas y adquiridas.

Un quiste puede afectar todas las áreas del páncreas: la cabeza, el cuerpo de la glándula y la cola. Las neoplasias pueden ser simples o complicadas.

En el mundo médico, las cavidades patológicas en los tejidos se dividen en dos tipos según su naturaleza morfológica:

  • cavidades que son el resultado de la inflamación y no tener tejido limítrofe;
  • Neoplasias formadas tras el bloqueo de los conductos.

A su vez, los tumores que son consecuencia de complicaciones de la pancreatitis aguda, se dividen en:

  1. Agudo, que no tiene sus propias paredes y utiliza para este fin el parénquima de la glándula o conductos, fibra pancreática. A veces las paredes de los órganos adyacentes actúan como paredes.
  2. Formaciones fluidas subagudas que tienen paredes de tejido fibroso.
  3. El resultado de la necrosis pancreática puede ser la aparición de una cavidad llena de pus, que es un absceso.

La pancreatitis es la causa más común de aparición de quistes y explica:

  • en la inflamación aguda del páncreas, del 5% al ​​20% de los casos de quistes, que aparecen en el período de 3 a 4 semanas de la enfermedad;
  • La pancreatitis crónica es la causa de quiste posnecrótico en el 75% de los casos.

En otros casos, las formaciones quísticas aparecen como resultado de la aparición de cálculos biliares, cuando se altera la extracción del jugo pancreático.

Además, la formación de quistes puede ocurrir como resultado de lesiones mecánicas del páncreas, con pancreatitis crónica obstructiva y con la estenosis del esfínter de Oddi.

Las patologías en el páncreas se forman de la siguiente manera:

  1. El daño ocurre en los recubrimientos de tejidos, que se acompaña de la acumulación de neutrófilos y linfocitos, procesos destructivos e inflamatorios.
  2. El área afectada está restringida de células epiteliales funcionalmente activas, como resultado de lo cual comienza el crecimiento del tejido conectivo y se forma la granulación.
  3. El cuerpo, tratando de defenderse de los procesos destructivos, ataca la inflamación, las células inmunitarias destruyen los elementos de los tejidos en el foco del proceso inflamatorio, que forma la cavidad.
  4. Dependiendo de la ubicación de la cavidad, el jugo pancreático, los recubrimientos de tejidos, el exudado inflamatorio o incluso la sangre pueden acumularse en ella. Lo último es posible con daño vascular.

La hipertensión intraductal es el factor principal en la aparición de tumores, ya que con ello la presión dentro de la cavidad puede aumentar tres veces, lo que provoca daños en los vasos pequeños.

Principales causas y síntomas del quiste pancreático.

Recientemente, un quiste pancreático es una enfermedad extremadamente común. El riesgo de ocurrencia, tamaño y número de tales formaciones en la glándula no depende de la edad o el género del individuo. Todos los segmentos de la población están sujetos a ella, independientemente de la esfera de actividad o clase social. Por otra parte, un quiste también puede afectar a los órganos sanos.

Vale la pena señalar que los falsos quistes nunca se forman en un cuerpo sano. Además, se forma necesariamente como resultado de cualquier interrupción en el cuerpo.

Los trastornos más comunes son la pancreatitis y el trauma, por ejemplo, la superposición o el mal funcionamiento del sistema de conductos. Esto puede ocurrir durante la trombosis, cuando la placa cubre el vaso.

Además, se puede formar un quiste como resultado de un ataque parasitario en el cuerpo. Pero la mayor parte de los casos explica la pancreatitis, cuya forma crónica puede causar la aparición de un quiste posnecrótico.

Como resultado de una serie de estudios clínicos, se han demostrado las siguientes causas negativas de la aparición y el desarrollo de formaciones quísticas:

  • pasión por el alcohol;
  • peso excesivo, que puede resultar en una falla del metabolismo de los lípidos;
  • complicaciones que surgen después de la cirugía en órganos involucrados en la digestión;
  • diabetes tipo II.

La presencia de un quiste en una persona es posible, incluso si corresponde a solo uno de los elementos anteriores, lo que afecta negativamente el rendimiento del páncreas.

Síntomas que se manifiestan clínicamente en la mayoría de los casos de presencia de citosis:

  1. Después de comer o beber alcohol, aparece una sensación dolorosa muy fuerte de la faja, que no pasa cuando se toman medicamentos. Puede haber dolor constante, agravado por comer, las píldoras tampoco ayudan a reducir el dolor. Sólo los vómitos frecuentes ayudan a aliviar el dolor.
  2. Fallo de los intestinos: diarrea, aumento de la formación de gases en el cuerpo, inflamación constante.
  3. A menudo, la temperatura corporal aumenta, aparece el letargo, hay un fuerte dolor de carácter opresivo en el lado izquierdo.

Es característico que los síntomas indicados desaparezcan después de unas pocas semanas, pero una pausa temporal, para calmar al paciente, es solo una razón para preocuparse aún más, porque entonces el dolor regresa y se vuelve aún más fuerte.

También es posible la aparición de sequedad en la boca, visitas frecuentes al baño para necesidades pequeñas y, en los casos más graves, pérdida de conciencia e incluso coma.

Métodos de diagnóstico y tratamiento.

Si el médico que lo atiende ha identificado en el paciente una predisposición en el cuerpo a la formación de cavidades en el páncreas, se realiza un examen endocrinológico.

Si la sospecha está justificada, entonces se llevan a cabo una serie de exámenes adicionales.

Para ver la imagen completa de la enfermedad, averigüe la cantidad y la cantidad de neoplasias y realice la radiación ultrasónica del área afectada.

Si hay neoplasias quísticas purulentas, habrá ecogenicidad desigual. Para estudiar más a fondo las neoplasias y su localización, para conocer la relación con los afluentes y el contacto con otros órganos, se realiza la RMN del páncreas y la TC.

Para poder prescribir con precisión el tratamiento, es necesario determinar la relación de las formaciones quísticas con los conductos del páncreas. Esto permite realizar una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE).

En general, la CPRE se prescribe cuando el tratamiento farmacológico no es posible y la cuestión de las intervenciones quirúrgicas debe resolverse, entre las que se encuentran métodos como el drenaje de quistes pancreáticos y la marsupialización de los quistes pancreáticos.

El primer tipo de cirugía es el drenaje externo, que se asigna para curar completamente al paciente de las formaciones quísticas. Para el éxito de la operación, es importante que el quiste esté formado y sea lo suficientemente grande (más de 5 centímetros).

El segundo tipo de cirugía se prescribe en los casos en que el drenaje está contraindicado y difiere en que el quiste no se extrae, sino que se vacía, y sus bordes se suturan a los bordes de la incisión quirúrgica para que no se produzca fibrosis.

El tratamiento de las formaciones quísticas utilizando el método farmacológico es posible si el quiste es único, tiene límites claros y su diámetro no supera los 2 cm.

El método de tratamiento farmacológico del páncreas es el siguiente:

  1. En la primera etapa, el paciente debe seguir una dieta estricta, rechazando completamente los alimentos.
  2. Luego se puede comer, pero eliminando de la dieta los alimentos salados, fritos y grasos.
  3. Bebidas alcohólicas y productos de tabaco fuertemente prohibidos.
  4. El reposo en cama debe observarse estrictamente durante una semana y media.

Una vez que se cumplen las condiciones de la etapa inicial del tratamiento, se recetan medicamentos:

  • Para evitar que los microbios entren en la cavidad del quiste, que causan procesos de descomposición, se prescriben tetraciclinas o cefalosporinas;
  • Los inhibidores están diseñados para aliviar el dolor y reducir la secreción. Omez y Omeprazol son los más comúnmente prescritos;
  • Los medicamentos que contienen lipasa y amilasa, contribuyen a la normalización de la digestión. Muy a menudo, la pancreatina y el creón se prescriben para normalizar la digestión.

La formación quística causada por la pancreatitis biliar requiere tratamiento adicional con medicamentos diuréticos.

A veces las formaciones quísticas se disuelven después de la desaparición del factor que provocó su formación. Si el tratamiento con medicamentos no tiene éxito dentro de un mes calendario, se programa una operación.

Puede encontrar una gran cantidad de comentarios positivos sobre los métodos tradicionales de tratamiento, incluidas las decocciones de bardana, celidonia, momia, etc., pero no hay evidencia médica de su eficacia. Por lo tanto, vale la pena preguntarse si arriesgar la salud y experimentar.

La dieta con formaciones quísticas es similar a la dieta con pancreatitis. La dieta es necesaria para un tratamiento exitoso, sin importar si es un medicamento u operacional. Un requisito previo para la recuperación normal en el período postoperatorio es el cumplimiento estricto de una dieta saludable.

Los siguientes productos están estrictamente prohibidos:

  • alimentos grasos;
  • comida frita
  • alimentos salados (y en ocasiones es necesario un rechazo completo de la sal).

Es altamente indeseable comer comidas y bebidas frías o calientes. Sólo necesitas comer platos calientes recién preparados. Los alimentos ásperos se deben moler en una licuadora para facilitar el proceso de digestión. Vale la pena pensar en modo de poder dividido. Se recomienda comer un poco, pero a menudo.

El tratamiento de los quistes posnecróticos se describe en el video de este artículo.

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